Toda la familia y yo nos sentimos con más claridad, con más paz, más felices y con mayor energía. Nuestros lazos familiares son más fuertes y aunque la Curación Ancestral requiere un gran compromiso, así como un voto de fe, he encontrado que la recompensa es excepcional y bien merece mi esfuerzo.

Norma Holland, Londres

Ahora tengo mucha más energía y soy capaz de hacer más, ¡emocionalmente me encuentro más feliz, como nunca!. Además nunca he sido una persona con una visión espiritual pero las experiencias por las que atravesé durante la Curación Ancestral, así como las transformaciones obvias que experimenté en mi salud y mi felicidad, me han llevado a creer más en el aspecto espiritual de nuestra existencia.

Victoria, 34 años